Al menos 70 personas han muerto y medio centenar más resultaron heridas a consecuencia del terremoto que sacudió esta madrugada el suroeste de Kirguizistán. El Ministerio de Situaciones de Emergencia de ese país centroasiático informa de que en la región de Osh, no lejos de la frontera con Uzbekistán y Tayikistán, el seísmo alcanzó 6,3 grados de magnitud en la escala abierta de Richter.
En la localidad de Nura en el distrito de Alaisk (Osh) resultaron destruidas 120 casas. El Ministerio de Emergencia informó de que los equipos de rescate se encuentran en el lugar del siniestro y buscan supervivientes entre los escombros de las viviendas derruidas.
A su vez, las autoridades sanitarias destacaron las dificultades para asistir a los heridos debido a que el centro médico más cercano se encuentra a 76 kilómetros de la localidad de Nura. En la capital kirguíz, Bishkek, el movimiento telúrico marcó 4 grados y no causó destrozos.
El seísmo también se dejó sentir en la vecina Tayikistán y en la región noroccidental china de Xinjiang, donde no dejó víctimas mortales, según fuentes oficiales.
Ha ocurrido en la provincia suroccidental china de Yunnan. Los sismólogos creen que el temblor ha podido ser una réplica del terremoto que tuvo lugar el pasado 12 de mayo en Sichuan.
El temblor sacudió a las 5.35 de la madrugada el distrito de Yingjiang, en la prefectura autónoma de Dehong Dai y Jingpo, donde numerosas viviendas se desplomaron en el epicentro, ubicado en la localidad de Sudian, según el buró sismológico provincial.
Otras viviendas sufrieron distintos daños tras el temblor, mientras que de momento no se tiene noticia de que haya habido víctimas, señaló Sha Zhengcheng, jefe de propaganda del comité del Partido Comunista en Yingjiang citado por la agencia Xinhua.
Miles de réplicas
El seísmo se produce cuando se cumplen apenas cien días del devastador terremoto de Sichuan, que hasta hoy ha dejado 88.000 muertos y desaparecidos en uno de los temblores más letales que ha sufrido el país asiático.
La localidad de Beichuan, convertida hoy en una ciudad fantasma y donde murieron más de 15.000 personas, fue abierta por primera vez el lunes para que los familiares de las víctimas pudieran celebrar ceremonias en homenaje a los muertos.
Según las previsiones de los sismólogos, el seísmo de Sichuan desencadenará decenas de miles de réplicas, como la de hoy, al menos durante un año, dada la magnitud del desplazamiento de la falla que originó el temblor.